RENUNCIO EVO MORALES;” LAMENTO ESTE GOLPE CIVICO Y DE LAS FUERZAS”

Luego del pedido de las fuerzas armadas por el informe de la OEA, el presidente anunció que deja el poder luego de casi 14 años.

Evo Morales renunció a la presidencia de Bolivia luego del pedido de las fuerzas armadas por la crisis política que se vive en el país. Luego del informe de la OEA, Morales había llamado a repetir las cuestionadas elecciones que le habían dado una nueva reelección. En el anuncio que fue televisado, confirmó que renuncia a la Presidencia después de casi 14 años en el poder. “Lamento este golpe cívico y de las fuerzas armadas”, dijo Morales luego de volar a la región central de Cochabamba, su cuna política. En su discurso de renuncia, el ahora exmandatario apuntó contra los líderes opositores Luis Camacho y Carlos Mesa. “Renuncio a mi cargo de presidente para que (Carlos) Mesa y (Luis Fernando) Camacho no sigan persiguiendo a dirigentes sociales”, dijo Morales a través de la televisión, aludiendo a los líderes opositores que convocaron protestas en su contra, desatadas el día siguiente de los comicios del 20 de octubre. Según denunció Morales, prendieron fuego la casa de gobernadores lo que generó una ola de renuncias en el Gobierno. Dos ministros, la vicecanciller, dos gobernadores y el presidente de la Cámara de Diputados, habían presentado su dimisión. También habían atacado la casa del presidente de la Cámara de Diputados, Víctor Borda, en Potosí (suroeste). El ministro de Minería, César Navarro, presentó igualmente su renuncia luego de que su casa, también en Potosí, fuera incendiada por un grupo de opositores. Le siguió la renuncia del ministro de Hidrocarburos, Luis Alberto Sánchez.

“Pido a la comunidad internacional que diga la verdad de este golpe de Estado”, señaló. “El sistema capitalista no es una solución para la humanidad. El peor enemigo de la humanidad es el imperialismo. En Bolivia tenemos una nueva experiencia más de eso”, comentó. Tras tres semanas de protestas contra su polémica reelección y tras perder el apoyo de las Fuerzas Armadas y la Policía, al que luego también se sumaron los empresarios desde la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz Bolivia (Cainco) Inmediatamente después del anuncio, las calles de La Paz se convirtieron en un carnaval, con el estallido de petardos y miles de manifestantes ondeando banderas con los colores de Bolivia. Morales, de 60 años y en el poder desde 2006, había ganado la reelección en las cuestionadas elecciones de octubre, pero la misión de auditoría de la OEA detectó numerosas irregularidades, en un informe divulgado este domingo. En las horas siguientes, Morales perdió el apoyo de las Fuerzas Armadas y de la Policía, mientras miles de personas exigían su renuncia en las calles.

“El golpe de Estado se ha consumado”, dijo el vicepresidente Álvaro García Linera, sentado al lado de Morales, quien también anunció su dimisión. En un video que difundió la prensa boliviana, Morales se fue de La Paz y había volado a Chimoré, su tradicional terrirorio electoral, en Cochabamaba.

Las protestas posteriores a los comicios causaron tres muertes y al menos 383 heridos, según la Defensoría del Pueblo. La violencia se expandió este domingo. Al menos tres heridos, uno por arma de fuego, dejó una emboscada en una zona del altiplano contra autobuses con opositores que viajaban hacia La Paz. El informe de la OEA. Bien temprano, la OEA emitió en un comunicado: “La primera ronda de las elecciones celebrada el 20 de octubre pasado debe ser anulada y el proceso electoral debe comenzar nuevamente (…) tan pronto existan nuevas condiciones que den nuevas garantías para su celebración, entre ellas una nueva composición del órgano electoral”. Según la OEA, “en los cuatro elementos revisados (tecnología, cadena de custodia, integridad de las actas y proyecciones estadísticas) se encontraron irregularidades, que varían desde muy graves hasta indicativas”.  La Fiscalía General de Bolivia abrió luego una causa contra los siete miembros del Tribunal Supremo Electoral (TSE), afines al presidente Evo Morales, por su presunta responsabilidad en las irregularidades detectadas por la OEA. Morales, en el poder desde 2006, había accedido a un cuarto mandato hasta 2025 en primera vuelta con el 47,08% de los votos y más de 10 puntos porcentuales por delante de Mesa (36,51%), según el cómputo oficial objetado por la oposición. Repercusión internacional. En el Vaticano, el papa Francisco había exhortado en su oración matutina a los bolivianos a esperar en “paz y serenidad” los resultados de la auditoría.  Tras conocerse el resultado, Estados Unidos pidió a la OEA que envíe una misión a Bolivia para asegurar que las nuevas elecciones sean “libres y justas”.  En tanto, Cuba respaldó a su aliado Morales y llamó a condenar la “aventura golpista del imperialismo y la oligarquía” en Bolivia, según su cancillería. Protestas. Las protestas que estallaron tras los comicios comenzaron en la región oriental de Santa Cruz, la más rica de Bolivia, y se extendieron a otras ciudades, incluida La Paz. El sábado habían sido incendiadas las casas de dos gobernadores partidarios de Morales, así como la de Esther, hermana del presidente, en Oruro (sur). Ayer, Morales había convocado a los partidos opositores a un diálogo -al que se negaron-, excluyendo a los poderosos comités cívicos regionales que lo tenían cercado con protestas. Los paros causaron pérdidas por unos 12 millones de dólares, según cifras oficiales. La oposición había rechazado la auditoría de la OEA por considerarla una decisión “unilateral”. Además, la oposición reprocha al mandatario que desconociera un referendo de 2016 en el que los bolivianos rechazaron la reelección indefinida. Un fallo en 2017 de un tribunal constitucional afín le permitió ser candidato.

(Fuente www.perfil.com)

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